Enseñar Comunicación es responder a los tiempos que corren. La escuela, en la sociedad actual, ha perdido el rol hegemónico en la transmisión y la distribución del conocimiento. Hoy, los medios de comunicación, especialmente la radio y la televisión, al alcance de la mayoría de la población, presentan de un modo atractivo información abundante y variada.
Sin embargo, los y las adolescentes carecen de formación para comprender, interpretar y producir mensajes masivos. En palabras de Roxana Morduchowicz : “La educación en medios analiza la manera en la que los medios construyen el mundo y actúan de mediadores entre él y nosotros. Se fundamenta sobre una noción esencial: los mensajes de los medios son construcciones”.
Este espacio propone interrogar, cuestionar estas representaciones para comprender de qué manera se percibe la realidad. Cada persona “mira” desde unos anteojos que tiñen el contexto donde se mueve, y en base al “color” de esa mirada, se establecen juicios, prioridades y preferencias.
Los medios al intervenir en esta realidad, la modifican, la alteran y al hacerlo le dan un sentido. Educar en Comunicación es comprender que los mensajes que recibimos a diario de los diferentes medios masivos son discursos, formas, relatos; carecen de transparencia, no son ingenuos. Educar en Comunicación es, además, comenzar a formar parte de la producción de mensajes, introducir a los y las adolescentes en construcción de sus propios discursos.
“[Los niños y adolescentes] llegan a la escuela con un abundante capital de conocimientos, concepciones ideológicas y preconcepciones sobre los diferentes ámbitos de la realidad” . Ante esta situación la escuela debe incorporar las nuevas tecnologías de la información como contenidos de enseñanza y por sobre todas las cosas, reconocer los saberes previos de los y las jóvenes para promover una actitud reflexiva sobre los conocimientos y los usos tecnológicos.
1Directora Nacional del Programa «Escuela y medios» del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de Argentina.
2Liguori, Laura M. Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en el marco de los viejos problemas y desafíos y educativos.
viernes, 20 de noviembre de 2009
El cine en la escuela
Una nueva mirada
En la época de colonización francesa en África, entre los años 1915 y 1920, los gobernadores civiles y los jefes militares organizaban con bastante frecuencia sesiones de cine. Por supuesto, se trataba de distraer, de ofrecer un espectáculo moderno, pero también de mostrar a los pueblos sometidos el indiscutible predominio de los blancos.
Algunos hombres extendían una sábana entre dos postes, instalaban con mucha precaución la misteriosa máquina y, entonces, allí y al aire libre, aparecían de repente las imágenes en movimiento.
Los notables africanos y los líderes religiosos eran invitados a esas representaciones y no podían dejar de ir. Pero, la mayoría de ellos eran musulmanes, y es bien sabido que su larga y severa tradición les prohíbe representar la figura y el rostro humanos que consideran obra de Dios.
Algunos hombres, atendían diplomáticamente las invitaciones oficiales, estrechaban las manos francesas y se sentaban en los lugares que se les había asignado, pero cuanto todo se sumía en la oscuridad, cuando el primer rayo de luz brotaba del extraño aparato, cerraban los ojos y así los mantenían durante toda la proyección… Estaban presentes y ausentes ¿Qué película verían si no veían nada? Era una película invisible y silenciosa.
Cuando estamos con los ojos cerrados, las imágenes suelen perseguirnos y es casi imposible escapar de ellas por completo….
Muchas veces cuando nosotros vamos al cine o miramos películas, somos como esos musulmanes, pero con los ojos abiertos. Por razones múltiples y confusas nuestra visión es imperfecta, muchas veces nos negamos a ver o vemos otras cosas.
El lenguaje audiovisual no es nuevo para nosotros, pero siempre es necesario abrir los ojos, educar la mirada…
En la época de colonización francesa en África, entre los años 1915 y 1920, los gobernadores civiles y los jefes militares organizaban con bastante frecuencia sesiones de cine. Por supuesto, se trataba de distraer, de ofrecer un espectáculo moderno, pero también de mostrar a los pueblos sometidos el indiscutible predominio de los blancos.
Algunos hombres extendían una sábana entre dos postes, instalaban con mucha precaución la misteriosa máquina y, entonces, allí y al aire libre, aparecían de repente las imágenes en movimiento.
Los notables africanos y los líderes religiosos eran invitados a esas representaciones y no podían dejar de ir. Pero, la mayoría de ellos eran musulmanes, y es bien sabido que su larga y severa tradición les prohíbe representar la figura y el rostro humanos que consideran obra de Dios.
Algunos hombres, atendían diplomáticamente las invitaciones oficiales, estrechaban las manos francesas y se sentaban en los lugares que se les había asignado, pero cuanto todo se sumía en la oscuridad, cuando el primer rayo de luz brotaba del extraño aparato, cerraban los ojos y así los mantenían durante toda la proyección… Estaban presentes y ausentes ¿Qué película verían si no veían nada? Era una película invisible y silenciosa.
Cuando estamos con los ojos cerrados, las imágenes suelen perseguirnos y es casi imposible escapar de ellas por completo….
Muchas veces cuando nosotros vamos al cine o miramos películas, somos como esos musulmanes, pero con los ojos abiertos. Por razones múltiples y confusas nuestra visión es imperfecta, muchas veces nos negamos a ver o vemos otras cosas.
El lenguaje audiovisual no es nuevo para nosotros, pero siempre es necesario abrir los ojos, educar la mirada…
lunes, 13 de octubre de 2008
¿Qué es innovar en la docencia?
- Es cambiar, reflexionar sobre las propias prácticas en pos de una mejora del sistema educativo y la realidad del aula.
- Reformular los conceptos de "enseñar" y "aprender".
- Analizar el contexto institucional específico para una implementación significativa.
- Aceptar el desafío de nuevos contenidos en nuevos soportes.
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